
Por Bastián Jara
Pentecostalismo chileno.
Un enfoque global
“pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra.”
Siempre que se habla de pentecostalismo se suele referirse al término en plural, esto es, “pentecostalismos”. Esta palabra tiene mucha relevancia cuando entendemos que el pentecostalismo surgió como un movimiento con múltiples variantes según su zona geográfica. En Chile el movimiento tuvo su particularidad. Nace desde el Metodismo Episcopal, no es evidencialista en cuanto al bautismo del Espíritu Santo, no se bautizaba por inmersión, sino que por aspersión y tenía un gobierno episcopal. Todas estas distinciones hacen que el movimiento deba estudiarse desde su contexto histórico, geográfico, cultural y social.
Ahora bien, es sabido que desde el comienzo del movimiento surgieron revistas oficiales que compartieron noticias, cartas, artículos de difusión, artículos teológicos y anuncios. Estas revistas fueron principalmente Chile evangelico y Chile pentecostal, editadas por el hermano Enrique Koppmann y luego por Mr Hoover. Entre las noticias existe un cierto interés por saber sobre avivamientos alrededor del mundo, independiente de la posición teológica que tengan los que los lideraban. Esta perspectiva nos incita a pensar que el pentecostalismo chileno no es un movimiento con miras nacionales, sino que es uno que mira hacia el globo y se interesa en tomar lecciones, fortalezas, ejemplos y fe de los valerosos hombres de Dios que estaban viviendo una experiencia sobrenatural.
En la historia existe una corriente historiográfica llamada historia global, la cual pretende estudiar hechos históricos desde, valga la redundancia, una perspectiva global. Uno de los grandes exponentes de la historia global es Serge Gruzinski quien escribiera el libro “¿Qué hora es allá? América y el Islam en los albores de la modernidad.” En donde relata cómo desde Turquía se escribe sobre México y viceversa en medio de la época colonial (Gruzinski, 2015). Para fines de este breve ensayo, se pretende usar la misma premisa. ¿Qué pensaba Chile sobre los avivamientos globales y cómo se nutría de ello para consolidar su propia teología y fe?
El interés en Gales
En 1904, Evan Roberts tuvo una visión sobre el avivamiento en Gales. Vio un brazo extendido que iba desde el cielo hasta Gales. Al pasar los meses, se convirtieron cien mil personas en todo el país, la mayoría de ellos mineros con una vida llena de alcohol y violencia, los cuales, siendo tocados por la palabra, cambiaron radicalmente sus vidas por el mensaje del evangelio.
Willis Hoover en 1905 escribe una breve reseña sobre el avivamiento de Gales, sin importar que, curiosamente, el movimiento sea metodista calvinista. La reseña dice lo siguiente:
“El gran avivamiento actual en Gales da evidencia de un verdadero derramamiento del Espíritu Santo. A nadie se le ocurrió organizar un avivamiento; nadie hizo funcionar la maquinaria de la iglesia con ese fin; no se nombró comisión alguna. Un hombre, por medio de la oración, lo hizo descender del cielo.
Cual Pentecostés, el avivamiento en Gales vino por el Espíritu Santo, y no por métodos humanos. Dichos métodos: resoluciones, comisiones, promesas, sociedades, nunca pueden reemplazar el trabajo de rodillas.” (Hoover, 1905)
A pesar de que en la actualidad hay voces reticentes a los movimientos reformados, en 1905 Hoover consideraba que este “avivamiento” era completamente inspirado por el Espíritu Santo cual pentecostés. Tal es la inspiración de Hoover sobre Gales que, cuando escribe su artículo “¿Quiénes son estos pentecostales?” menciona que: “Hay varios hombres en distintas partes de Chile que están dirigiendo congregaciones en la actualidad, que en otros años eran presidiarios y hombres temibles por sus crímenes y por su braveza. Hay muchísimos hogares felices, familias reunidas que estaban aparte sus miembros. Hay muchísimos hombres de oficio, ahora productores y benéficos al Estado que antes eran sólo una carga y un afán, que deben toda esa transformación a la Iglesia Pentecostal.” (Hoover, ¿Quienes son estos Pentecostales?, 1928) mostrando notables similitudes en ambos avivamientos.
Ahora bien, ¿Qué dicen los estudiosos sobre el interés de Hoover por Gales? Juan Sepúlveda comenta que: “Según Frank Bartleman, el <avivamiento mundial que existe hoy surgió de la cuna de la pequeña Gales, luego creció en la India y más tarde maduró en Los Ángeles>.” (Sepúlveda, 2023) Es decir Gales es un precursor.
El avivamiento en la India
Es sabido que el avivamiento de Chile tomó como fuente de inspiración el movimiento de la India. A pesar de que en EE.UU el avivamiento de Azusa conmovió al mundo, en Chile el movimiento se asimiló más al de la India por el tema del bautismo y las manifestaciones. Esto lo evidencian diferentes estudiosos sobre el tema. Por otra parte, el interés global de Hoover y de los editores de las revistas oficiales trajo consigo una apertura cultural e interés sobre el acontecer mundial en cuanto a avivamientos. No solo se trataba de promover una doctrina teológica pentecostal como en el avivamiento de Azusa, sino que, lo que hacía particular a este movimiento naciente, es que se adecuó al entorno en donde se desarrolló y tomó herramientas para sí mismo sin censar a las otras corrientes teológicas por no compartir el mismo pensamiento y doctrina. Dicho esto, es evidente que el movimiento debe ser investigado bajo sus propios paradigmas. Si bien es cierto que en EE. UU el movimiento fue evidencialista, en Chile no tuvo esas características sino más bien las que acontecieron en la India y eso no lo hace estar errado sino más bien ser peculiar.
¿Qué noticias tenemos sobre la India? En 1907 el pastor Hoover recibió un folleto desde la misión Mukti la cual evidenciaba una experiencia del bautismo en el Espíritu acompañada de fuego. Esta experiencia aconteció en el asilo para niñas viudas de Pandita Ramabai. La que envió el artículo era Miss Minnie Abrams, una colaboradora de Pandita, la cual fue Condiscípula de Mrs Hoover en Chicago, hecho que provocó que tuviera mayor credibilidad en el medio. (Hoover, Historia del avivamiento pentecostal en Chile, 2008) Hoover utiliza estas cartas como ejemplos de cómo obraba el Espíritu Santo. En India hubo temblores, gritos, lloros, risa, etc. En Chile, posteriormente, también: “…El avivamiento desde su principio fue acompañado por manifestaciones extraordinarias de diversas clases: risas, lloro, gritos, cantos, lenguas extrañas, visiones, éxtasis en las que la persona caía al suelo y se sentía trasladad a otra parte, al cielo, al paraíso, a campos hermosos, con experiencias variadas; hablaban con el Señor, con ángeles, o con el diablo.” (Hoover, Historia del avivamiento pentecostal en Chile, 2008)
En 1909 aparece en la revista Chile Evanjelico el testimonio de Pandita, explicando su proceso de conversión y su duda e investigación entre la religión india y el cristianismo. (Ramabay, 1909). A pesar del sistema de castas y de haber sido una mujer que desafió a su cultura, se le conoce como la promotora del movimiento pentecostal en la India sin importar que esté vinculada, en un principio, al anglicanismo y posteriormente a la Alianza cristiana y misionera.
El artículo de Durham
Como ya hemos evidenciado en los párrafos anteriores, las noticias sobre los avivamientos vuelan. A pesar de que las comunicaciones no son instantáneas como en la actualidad, podemos notar que existe una vinculación de Chile con el mundo a través de artículos y noticias. Una de las cosas que no se toman en cuenta a la hora de hablar del avivamiento de 1909 en Chile, es que resaltamos las manifestaciones, pero no destacamos que el mundo evangélico global no aceptaba el movimiento pentecostal naciente. Las iglesias en su mayoría eran cesacionistas y criticaron fuertemente las manifestaciones. Hoover relata en su libro que incluso fueron a observar lo que pasaba en Valparaíso y a raíz de este hecho escribe el artículo “¿Quiénes son estos pentecostales?” como explicación de lo que estaba pasando en su iglesia local. Para el mundo evangélico global, los avivamientos pentecostales eran fenómenos nuevos y para Hoover era relevante dejar por escrito lo que estaba pasando como testimonio de la obra del Espíritu Santo en su iglesia.
Hoover ya tenía noticias sobre Gales y la India pero ¿Qué sucedía en EE.UU? Desde Norteamérica llega un artículo titulado “Manifestaciones” de William Durham, quien fuera un precursor del movimiento de las Asambleas de Dios en EE.UU. Hoover lo traduce y lo publica en la revista Chile evangélico. En esta traducción Durham, señala que, en el avivamiento de los ángeles, las personas tenían diferentes manifestaciones tales como: hablar en lenguas, cantar en el Espíritu (también llamada “Antífona Celestial”), y otro tipo de manifestaciones como temblar y caer bajo el poder del Espíritu (Diaz, 2024). Podemos encontrar este artículo en las revistas 38, 39 y 40 del Chile Evangélico y está disponible también en la parte final del libro “Historia del avivamiento pentecostal en Chile.”.
¿Por qué Hoover traduce este artículo? Indudablemente lo que hace diferente al movimiento chileno del resto del mundo es que se valida como un movimiento pentecostal pero no de la forma en que se posicionó en el mundo. La experiencia de hoover difiere del punto 8 de las 16 verdades fundamentales de las AD el cual señala que: “El bautismo de los creyentes en el Espíritu Santo se evidencia con la señal inicial física de hablar en otras lenguas, según el Espíritu de Dios les da que hablen (hechos 2:4)” (Horton, 1987), él valida las lenguas, pero cree que aún así las demás manifestaciones también son evidencia del bautismo. Hoover solo puede llegar a esta conclusión a través de la correspondencia.
El enfoque global de las revistas
Cuando nos remontamos al pasaje de hechos 1:8 podemos notar que el señor nos manda a ser testigos en todas partes. Este hecho en particular, nos hace presuponer que el mensaje de la palabra debe ser transmitido a toda criatura. Las revistas y los editores chilenos saben esto y toman las herramientas que les otorga la imprenta y mensajería de la época para informar el acontecer cristiano en todo el mundo, sin distinción denominacional. La premisa de la prensa no es principalmente la pugna continuista- cesacionista (esa pugna existe desde hace años, pero indudablemente con la aparición de las redes sociales hoy ha provocado un daño terrible al evangelicalismo moderno) sino sobre el avance del evangelio. Lo mencionado no quita que existiera prensa atacando el movimiento. Prueba de ello es la revista “el cristiano” quienes eran reticentes a lo que estaba ocurriendo en Valparaíso y se negaban a recibir los artículos que Hoover enviaba (Herrera, 2001). Sin embargo, esto no provoca que se detenga la labor informativa.
Durante los siguientes años podemos leer noticias sobre Corea, África, China, India, etc. Esas noticas hacen que las editoriales se llenen de contenido y transformen un movimiento local en un movimiento con alcance global. Las cartas con contenido cristiano se mueven tal como se movieron las cartas del nuevo testamento para llegar a sus destinatarios y enviar el mensaje de que el evangelio está expandiéndose por doquier. En consecuencia, la prensa es el medio por el cual se conoce sobre los avivamientos, los “pentecostalismos”, los héroes de la fe, los grandes hombres de Dios a través de la historia, sobre los movimientos religiosos y denominacionales a lo largo de la historia y su objetivo es mover esa información a todas las partes del globo. Sin ella es imposible que se haya podido llegar a las particularidades del movimiento.
A razón de la extensión sobre el tema, este artículo abarcará hasta este punto y se intentará abarcar de manera más extendida en un libro de investigación en el cual se está trabajando para poder ahondar sobre la influencia de la prensa en la propagación del movimiento.
Diaz, D. (3 de agosto de 2024). dec 16 manifestaciones William Durham. Obtenido de La ultima banca podcast Youtube channel : https://www.youtube.com/@laultimabanca-podcast
Gruzinski, S. (2015). ¿Qué hora es allá? América y el islam en los albores de la modernidad. México. D. F.: Fondo de cultura económica.
Herrera, M. (2001). El avivamiento de 1909. Santiago: Eben Ezer.
Hoover, W. (29 de Mayo de 1905). El avivamiento de Gales . El cristiano.
Hoover, W. (7 de Julio de 1928). ¿Quienes son estos Pentecostales? Fuego de Pentecostés , págs. 2-5.
Hoover, W. (2008). Historia del avivamiento pentecostal en Chile. Concepción: Ceep ediciones.
Horton, W. M. (1987). Doctrinas Bíblicas una perspectiva pentecostal . Miami: Vida.
Ramabay, P. (5 de noviembre de 1909). Pandita Ramabay, testimonio. Chile evanjelico , pág. 2.
Sepúlveda, J. (2023). Pentecostalismo a la chilena. Particularidades, rasgos teológicos y su impacto en la sociedad. Santiago: Uah ediciones.